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15 enero
Probióticos, prebióticos y simbióticos, ¿sabes qué son?

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El intestino es uno de los órganos protagonistas de nuestro sistema digestivo, en él viven millones de bacterias vivas que constituyen nuestra flora bacteriana.
Entre otras funciones de la flora intestinal destaca la síntesis de vitaminas, la producción de carbohidratos, la absorción de sustancias como el calcio, hierro y magnesio, la disminución de urea en la sangre y el descenso del colesterol.

Por eso tan importante mantener la flora intestinal equilibrada, y gracias a los probióticos, los prebióticos y los simbióticos podemos proteger y restablecer esta flora, pero ¿sabes qué es cada uno de ellos?

Los probióticos son organismos vivos (bacterias o levaduras) que ejercen un efecto beneficioso y saludable al organismo.
Los probióticos estabilizan la composición de las bacterias intestinales en el tubo digestivo, aumentando la resistencia del organismo frente a las infecciones ya que mejora y activa las defensas.

Puedes encontrar probióticos de manera natural en los siguientes alimentos: yogur, kéfir, el miso, la salsa de soja, el chucrut y los encurtidos.

Los prebióticos son sustancias no digeribles que favorecen el crecimiento selectivo de las bacterias beneficiosas del colon.

Puedes encontrar prebióticos de manera natural en los siguientes alimentos: frutas, miel, cebollas, ajos, espárragos, las alcachofas de Jerusalén, los plátanos, la avena, el trigo sin refinar, la raíz de achicoria o las legumbres.

Los simbióticos son productos que incorporan conjuntamente probióticos y prebióticos. De manera que al llegar al intestino, los probióticos van acompañados de las sustancias (prebióticos) que ayuden a su crecimiento y colonización.

A pesar de que una dieta equilibrada es suficiente, en ocasiones en las que se desequilibra nuestra flora intestinal y aparece trastornos en el aparato digestivo como la diarrea o el estreñimiento. Los microorganismos pueden resultar beneficiosos, siempre con un consumo adecuado.

* Todas las cepas de probióticos son diferentes y su información no se puede extrapolar de una cepa a otra.

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